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¿Quién no recuerda de niña estar durante toda la tarde viendo una película? Te sabías la historia, los personajes y hasta los diálogos de memoria…pasando horas y horas jugando a ser cenicienta, bella, blanca nieves o cualquier otra princesa…viviendo una vida de tortura y monotonía hasta que el “Apuesto príncipe azul” llegaba te elegía de entre todas y vivían felices para siempre…
Pero…en verdad alguien se creyó todo eso cuentos??? Yo creo que si…la mayoría de la mujeres se queda esperando un “Apuesto príncipe azul” con su cabellera perfecta, su blanco corcel y una sonrisa Colgate…que las tratará como princesas se las llevará a vivir a un palacio y vivirán felices para siempre…como si eso en verdad fuera a pasar!!! Y seamos honestos…si esto pasara a en la vida real, nunca sería como en los cuentos de hadas.
Desde pequeñas nos hacen un lavado de cerebro impresionante…un lavado que funciona con la mayoría…pero supongo que conmigo fue al revés…eso de la vida de las princesas esperando a ser rescatadas no se veía muy entretenido…y había cosas que siempre me molestaron…como ¿Por qué el príncipe tenía que escogerla a ella? Y si ella no quería??? Que pasaba si de verdad esta princesa estaba enamorada del mayordomo del palacio??? o Qué pasaba si el príncipe era un ogete, mal educado, misógino o patán??? La princesa se tenía que amolar!!! O con el simple hecho de que el “Don Príncipe Azul” no era más que un niño mimado hijito de mami que claro…como papi le iba a dejar un palacio…pues para que salirse de la casa…no??? Y cual es el problema…si siendo tan grande el palacio no había bronca si llevaba a una fulana de arrimada que para colmo, sin estudios ni interés iba a termina gobernando un reino…zaz!!!
Eso del cuento de hadas y el príncipe azul viéndolo así ya no suena tan bien…y es que bueno…a algunas nos gustaba la idea de no un príncipe azul…pero a nadie le cae mal un caballero guapo, atento que nos salve del dragón…supongo que es algo más como un balance…como dice mi abuelita “Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no le alumbre” el problema es cuando conoces al apuesto caballero y es solo una imagen…o llega el “Príncipe azul” y resulta que ya tiene un aren…
Supongo que todo empieza por lo que quiere cada una…si desea un “Príncipe azul” un “Valiente caballero” o tal vez prefiera al “Fiel lacayo” eso depende de cada una…
jueves, 24 de noviembre de 2011
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